La posición
Evaluar daños en la carrocería: Inspeccionar el vehículo para identificar abolladuras, roturas, arañazos y daños estructurales. Diagnosticar el alcance del daño tras un accidente. Desmontaje y montaje de piezas: Quitar partes dañadas del vehículo (puertas, capós, paragolpes, etc.). Montar nuevas piezas o volver a montar las originales tras la reparación. Reparación de abolladuras y deformaciones: Utilizar herramientas como martillos, ventosas, pistolas de calor o equipos hidráulicos para devolver la forma original a la chapa. Aplicar masilla para igualar superficies antes del pintado. Sustitución de paneles y piezas: Cortar, soldar o remachar paneles dañados. Reemplazar componentes que no pueden repararse. Soldadura y ensamblaje: Utilizar técnicas de soldadura por puntos, MIG/MAG u otras, para unir partes metálicas. Lijado y preparación para pintura: Lijar superficies reparadas. Aplicar imprimaciones o selladores cuando sea necesario. Uso de herramientas y maquinaria especializada: Manejo de bancos de estirado, equipos de medición de chasis, elevadores, herramientas neumáticas, etc. Colaboración con pintores y mecánicos: Trabajar en coordinación con otros profesionales para asegurar una reparación integral. Cumplimiento de normas de seguridad y medioambientales: Seguir protocolos de seguridad en el uso de herramientas y productos químicos. Gestionar residuos peligrosos según normativa.
Presencial
Jornada completa
Senior
Profesiones, artes y oficios
Automoción
Sin fecha límite
1
Experiencia como chapista